Fases tempranas, incluidos los períodos de recompra y recarga
Bien, has pagado la cuota y te has sentado. Todo el mundo se saluda y se reparte la primera mano... Te quedas con la boca abierta cuando ves que tres jugadores lo apuestan todo antes del "flop".
Aunque extremo, este caso realmente no es tan extraño, sobre todo en torneos con apuestas bajas y opción de recompra. Los jugadores suelen intentar doblar o triplicar sus dinero al principio con jugadas grandes y agresivas. El resultado es que se producen auténticas carnicerías en las mesas. Recuerda que es en esta fase cuando se presentan la más amplia variedad de estilos y experiencias. Hay de todo, desde jugadores con años de experiencia hasta absolutos novatos, por lo que estas apuestas grandes resultan muy difíciles de interpretar. Es habitual ver cómo del 10 al 20% de jugadores sale de un torneo multimesa con apuestas bajas antes incluso de que suban las apuestas ciegas.
Estrategia
La mayoría de jugadores experimentados dedican la fase inicial de un torneo a mantener un perfil muy bajo. El procedimiento estándar es retirarse ante cualquier cosa, menos con buenas combinaciones de mano y As-Carta alta, y sólo jugar de forma agresiva con una pareja alta, como mínimo, después del "flop". Estos jugadores saben que los torneos son un juego de supervivencia: gana el último que queda en pie. Es muy difícil interpretar a los jugadores al principio de una partida y una apuesta fuerte en esta fase puede significar cualquier cosa, desde "Tengo la mejor jugada posible" hasta "Me he pasado con el tequila". Averiguarlo puede salirte muy caro. Iguala sólo con cartas iniciales muy buenas y está preparado para retirarte, especialmente si estás en una posición prematura y ves una escalada de subidas (un jugador sube lo que has igualado y otro vuelve a subir) después de ti, ya que se podría convertir en un partida de bingo en la que unos pocos jugadores lo apuesten todo antes del "flop".
Contra estrategia
Todo problema presenta una oportunidad y, si te sientes agresivo, las primeras fases de un torneo pueden darte la oportunidad de generar una montón fuerte si sacas provecho del juego débil y del excesivamente agresivo. Consigue cartas de mano fuertes en las primeras fases de un torneo y puede que te encuentres fichas muy fáciles de ganar. Si haces una apuesta muy fuerte antes del "flop", es muy probable que eches a un jugador maníaco que ganes las apuestas ciegas.
Si tienes una pareja alta después del "flop" (tanto si ha salido la carta como si tienes cartas de mano altas), una apuesta muy fuerte o una subida apostándolo todo puede darte el bote o, mejor aún, puedes encontrar a otro jugador que iguale con un proyecto o que tenga un desempatador más bajo. Se trata de una estrategia arriesgada pero las recompensas pueden ser excepcionales (el doble o el triple) y quedas en una posición muy sólida. Si pierdes puedes recomprar o pasar rápidamente al siguiente torneo.
Fase media
Las cosas empiezan a asentarse. Los jugadores presentan sus propios estilos y tienes la oportunidad de efectuar algunas interpretaciones que te pueden servir posteriormente. Aumenta el tamaño de la apuesta ciega lo que, junto con el desgaste natural, significa que los jugadores que han perdido pero aún permanecen en la partida serán menos propensos a intervenir en manos marginales y, gradualmente, la mayoría de los jugadores empezarán a contenerse.
Estrategia
Ahora los jugadores firmes y agresivos tendrán más oportunidades. Empieza a ser más fácil de interpretar la fuerza de las manos y también se presentará la oportunidad de ir de farol de vez en cuando, sobre todo si tienes una roca sentada cerca tuyo a la izquierda.
Esta tendencia de contención continuará hasta que llegues a la "burbuja", el punto límite para entrar en los premios. Un aumento gradual de la agresividad para aprovechar esta situación te ofrecerá las mejores oportunidades para ejercer una presión eficaz e ir por delante de las apuestas ciegas.
¿Montón pequeño?
En general, si tienes menos de seis veces la apuesta ciega grande, tienes un montón pequeño. Ahora confías en doblar. No tiene sentido quedarse sin ciegas a la espera de unas cartas de mano impresionantes. Estate atento a las apuestas ciegas y calcula cuántas manos es probable que veas antes de quedarte sin ciegas y que una subida apostándolo todo antes del "flop" atraiga, con toda probabilidad, a más de un jugador. Espera la mejor mano posible y, a continuación, echa mano de pequeña estrategia. Una vez que hayas decidido que el momento y las cartas son los adecuados para actuar, te interesa hacer una apuesta que atraiga a un jugador para que la iguale. Podría suponer apostarlo todo o sólo el doble de la apuesta ciega, según tu posición y la disposición general de la mesa. La ventaja de apostarlo todo es que te da la oportunidad de robar las ciegas sin que ningún otro jugador iguale. La ventaja de la apuesta simple es que te queda "otra bala en la recámara" para dispararla después del "flop" si no lo consigues; un jugador especulador que no tenga una mano puede retirarse en ese momento o después.
¿Montón grande?
Ésta es tu oportunidad de ser un poco más agresivo, pero recuerda que nadie ha ganado un torneo a la mitad. Evita la tentación de igualar muchos "flops" con manos marginales con la esperanza de que ganar alguna. En vez de eso, utiliza las fichas adicionales para presionar a los jugadores más débiles (recuerda el hueco). Si entras en un bote con cartas marginales, será mejor que lo hagas con una subida. Si vas mucho de farol, los montones pequeños empezarán a considerarte su objetivo para tener oportunidades de duplicar su tamaño.
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