Los torneos de partidas rápidas combinan lo mejor de los torneos de póquer y las partidas de círculo en un formato comprimido. También te ofrecen una forma de limitar las pérdidas. Puedes averiguar la cantidad máxima que puedes perder si entras.
Estructura del juego
Los torneos de partidas rápidas de una sola mesa constan de una mesa de seis o diez jugadores. En los torneos de partidas rápidas multimesa pueden jugar muchos más, pero se juegan como los demás torneos multimesa, por lo que tienen otra estrategia. Las partidas no están programas, sino que empiezan cuando se llena la mesa (la pista está en el nombre).
En las mesas de diez, los premios se suelen dividir entre los tres finalistas: el primero se lleva la mitad del bote (por ejemplo, 50 $ en un torneo con una entrada de 10 $), el segundo se lleva el 30% (30 $) y el tercero se lleva el 20% (20 $).
En las mesas de seis, los premios suelen estar limitados a los dos finalistas y las ganancias se dividen en 75/25. PKR también ofrece una amplia variedad de partidas rápidas que merece la pena probar.
Fichas y apuestas ciegas
Al igual que en los torneos normales, cada jugador empieza con el mismo número de fichas y las apuestas ciegas van subiendo a medida que se avanza. Si estás acostumbrado a los torneos multimesa, es importante tener en cuenta que los torneos de partidas rápidas suelen empezar con menos fichas y las apuestas ciegas suben rápidamente. Normalmente los jugadores reciben un montón de 1.000 fichas (a diferencia de las 1.500 que reciben en la mayoría de los torneos multimesa). Las apuestas ciegas suben de una de estas dos formas: cada diez minutos o cada diez manos en una mesa de diez y cada doce manos en una mesa de seis.
Estrategia en las partidas rápidas
Apuestas ciegas
Los torneos de partidas rápidas ofrecen mucha más acción que los torneos multimesa. Como los jugadores empiezan con menos fichas y las apuestas ciegas suben rápidamente, deben seguir el ritmo o se quedarán sin nada. Las mesas que constan de muchos jugadores firmes tienden a acabar siendo "loterías" que obligan a los jugadores a asumir riesgos grandes o a quedarse sin nada.
Observación
La observación merece mucho más la pena en los torneos de partidas rápidas que en ninguna otra forma de póquer. Tienes que ver todas las manos de tus rivales mientras sigues jugando. No hay mesas móviles, como en los torneos multimesa, ni jugadores yendo y viniendo como en una partida de círculo. Por este motivo, es mucho más importante interpretar los estilos de los jugadores y enviar los mensajes adecuados.
También lo es cambiar de ritmo. Si juegas con el mismo estilo a lo largo de un torneo de partidas rápidas, serás demasiado predecible. Si tu estilo de juego ha sido maníaco y cambias a un estilo más firme, quizá provoques faroles y apuestas excesivas cuando tengas manos fuertes, mientras que si te muestras demasiado firme dispones de más oportunidades para robar más adelante.
La observación de las apuestas ciegas también es muy importante en un torneo de partidas rápidas. Las apuestas ciegas empiezan a doler de verdad en las fases avanzadas, especialmente con montones pequeños. Tendrás que ampliar el rango de tu mano inicial a medida que las ciegas suban y buscar oportunidades para sacar ventaja de esa presión adicional.
Final de la partida
Las fases finales de un torneo de partidas rápidas siempre son emocionantes, ya que prácticamente constituyen una partida en sí mismas. El valor relativo de las cartas de mano sube a medida que la mesa se reduce y los jugadores se ven obligados a pagar la apuesta ciega grande (ahora bastante cara) cada tres o cuatro manos. Los montones pequeños están muy presionados para doblarse, mientras que los grandes evitan darles esperanzas ya que nadie quiere quedarse fuera de la burbuja.
En esta fase las manos se deben jugar de forma agresiva y, normalmente, no pasan del "flop". Las subidas "pre-flop" se producen con frecuencia, así como las acciones en las que se apuesta todo después del "flop". El juego lento resulta una opción más atractiva, con la garantía de que hay menos manos para ganarte y de que las cartas propias marginales se juegan con mucha agresividad. Las apuestas también deben tener un objetivo más claro, orientadas menos al tamaño del bote y más al tamaño del montón de los rivales.
Los jugadores que se debaten en las posiciones inferiores deben tratar cada apuesta como si fuera a acabar en una situación de apostarlo todo. También deben prestar mucha atención a las apuestas ciegas y calcular el número de manos que tendrán que ver antes de quedarse sin nada o que su montón baje tanto que sea fácil igualar ante un semifarol en el que se apueste todo. Recuerda, es mucho más difícil igualar ante un jugador que apuesta todo para poner a tu rival por debajo si pierde que si no se pone al rival en dicha situación.
Como norma, si tienes un montón pequeño y necesitas una buena jugada, céntrate mejor en un montón pequeño o medio con un farol que en montones grandes que serán perdedores y que tienen más probabilidades de igualar si consiguen una mano fuerte.
Los jugadores con montones medios de fichas deben centrarse en los montones pequeños con apuestas agresivas y tener cuidado con los gorilas con montones grandes que puedan aparecer por medio.
Lo primero que debe hacer un jugador con un montón grande cuando un torneo de partidas rápidas llega al punto en que sólo queda un jugador antes de la burbuja es sumar todas las fichas de la mesa menos las suyas. Si hay un número similar o menor de fichas que las que tú tienes, sabes que lo único que tienes que hacer es ir por delante de las apuestas ciegas para estar en condiciones para ganar el torneo. El juego en la mesa será de tipo maníaco y tirar las fichas igualando muchas manos es desperdiciar la ventaja.
Dicho esto, el jugador con el montón grande no debe jugar a la defensiva y pasar por alto las oportunidades de robar botes. Busca indicios de miedo en la mesa: los demás jugadores deben estar preocupados por quedarse fuera del torneo justo antes de ganar dinero. Los montones muy pequeños que "sólo buscan" el segundo o tercer puesto se retirarán fácilmente ante las subidas; además, será más difícil que los demás jugadores iguales tus apuestas fuertes. Nadie quiere quedarse fuera de un torneo habiendo sido el segundo en fichas sin nada que enseñar.
¿Cuándo se tiene un montón pequeño? En términos generales, se está en la "zona de peligro", con un montón pequeño, cuando el número total de fichas suma menos de seis veces la apuesta ciega grande actual.
Volver a 'Cómo jugar al póquer'