¿Jugar o retirarse?
Para empezar, la decisión de jugar la mano o retirarte se debe basar en dos cuestiones: la calidad de las cartas y la posición en la mesa.
Con el tiempo empezarás a reconocer otras pistas que te indicarán si debes jugar una mano o no, pero si partes con un conocimiento sólido de la calidad y de la posición tendrás mucho adelantado.
¿Son buenas cartas?
En una partida de Hold'em no hay reglas definitivas y rápidas sobre qué manos que se deben jugar y con cuáles es mejor retirarse. Algunos de los jugadores de más éxito del mundo jugarán con casi cualquier par de cartas si se dan las circunstancias adecuadas. Pero hasta que llegues a esos niveles, es importante que sepas que algunas cartas ganan mucho más que otras.
Hay mucha información sobre la probabilidad de que distintas cartas propias ganen un bote, incluida nuestra práctica guía. Cuanto más aprendas, mejor jugador serás. Guíate por esta lista para empezar.
Posición prematura
Posición media
Posición avanzada
Recuerda: las manos del mismo palo (en las que ambas cartas son del mismo palo) son un poco más valiosas porque hay más oportunidades de hacer color.
Apuestas en el "preflop"
Igualar y retirarse en el "preflop" es relativamente sencillo, pero ¿qué significa que un jugador suba en la primera ronda de apuestas? ¿Cuándo se debería hacer lo mismo? Hay muchas respuestas posibles a la primera pregunta y cuanto más juegues más sabrás sobre lo impredecibles que pueden ser los jugadores de póquer. No obstante, la respuesta más probable es que el jugador tenga una pareja alta: A-A, K-K, Q-Q o J-J, o bien As-Carta alta: A-K, A-Q, A-J.
¿Por qué subir antes del "flop" con estas cartas? Supongamos que estás en una partida sin límite y te han repartido las "balas" (A-A). Es la mejor mano en póquer y sabes que vas a ganar la mano (a menos que otro tenga A-A, en cuyo caso hay un empate). También sabes que hay otras cinco cartas por salir que podrían convertir otra mano de la mesa en lo suficientemente buena como para superarte. Después de todo, la pareja de ases es muy buena, pero sólo es una pareja.
Si conoces la ley de las medias, sabrás limitar el número de las demás manos contra la tuya cuando salga el "flop", con lo que se reduce la posibilidad de que un jugador con una mano más débil consiga cartas para superar tus ases. Tu mano también podría mejorar, pero es mucho menos probable, ya que sabes que sólo quedan dos ases. Una subida "preflop" obligará a los jugadores con manos más débiles a retirarse antes del "flop", con lo que te pueden dejar ante una mano controlada.
Al jugar parejas altas, lo ideal es que haya otro jugador que iguale la apuesta. Cada jugador adicional aumenta considerablemente las posibilidades de que te ganen.
¿Qué es eso de la posición?
Tu posición en la mesa en relación con el repartidor determina el orden en que jugarás. Cuanto más prematura sea tu posición, más débiles serán las cartas. La posición más prematura en Hold'em está inmediatamente a la derecha de la apuesta ciega grande; el jugador que está sentado ahí está "en el punto de mira" y, tal como sugiere el nombre, no se trata de un lugar cómodo. El problema con la posición prematura es que se carece de información porque se tiene que actuar antes que los demás, así que cualquiera de la mesa sabe lo que vas a hacer antes de que tú sepas lo que van a hacer los demás.
La mejor posición de una mesa de póquer es "en el botón", con el botón de repartidor delante tuyo y las apuestas ciegas grande y pequeña a tu izquierda. Eres el último en actuar y puedes tomar decisiones sobre tu mano según veas lo que hacen los demás jugadores.
Muchos principiantes cometen el error de no tener en cuenta la posición, pero es algo muy importante. Recuerda que el póquer consiste en obtener información y los detalles más pequeños pueden suponer la diferencia entre ganar y perder.
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